Tengo miedo a la oscuridad
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Cuando llega la hora de dormir de los pequeños entre los dos y tres años aparecen, en ocasiones ,las pesadillas y los terrores nocturno.
Las pesadillas son episodios del suelo que el niño o la niña vive con cierta ansiedad y en ocasiones puede despertarlo, que se producen durante el periodo medio y final del sueño. Cuando el niño y toma conciencia de la realidad tiene la sensación de habrá soñado algo horrible y por lo que se ha sentido amenazado. Tras un breve periodo de tiempo, la ansiedad desaparece. Las pesadillas se caracterizan fundamentalmente por:
- La posibilidad de que el niño o la niña se despierten mientras la tienen, volviendo a tomar contacto con la realidad.
- El niño o la niña suelen recordar con detalle lo que han soñado
- El contenido de la pesadilla tiene cierto argumento
Es difícil conocer las razones por las que los niños y niñas tienen pesadillas. pero suelen ser debidas cuando se encuentran preocupados por algún acontecimiento relacionado con la familia o la escuela que les produce inseguridad.
Los terrores nocturnos suelen producirse en el primer tercio dela noche. El niño o la niña se encuentran durmiendo de manera plácida y de repente se incorporan de la cama gritando con intensidad , sudando y hablando de escenas a diferencia con las pesadillas que eran historias con argumento. Se caracteriza por:
- Poco contacto con la realidad
- El niño o la niña suelen responder a estímulos del entorno dada la intensidad del terror.
- El niño o la niña no suele recordar lo que ha soñado.
Las razones por las que los niños y niñas pueden padecer terrores nocturnos suele ser por factor hereditario, agotamiento extremo, algún acontecimiento que haya vivido en casa o en la escuela…
¿Como debemos actuar?
.En primer lugar, debemos saber que todo esto pasará a medida que el niño o la niña vaya creciendo.
Si el niño o la niña llora y tenemos que acudir a su habitación, lo calmaremos suavizando la angustia y el pánico que pueda sentir, hasta que se vuelva a dormir.
Debemos realizar los rituales del final del día de manera ordenada: el baño, la cena, poner el pijama, leer un cuento… ello le hará sentirse más seguro.
Si se pone nervioso, encenderemos una lamparita de luz tenue o la luz del pasillo ,tratando de que la intensidad de la luz que entra en la habitación no sea muy alta.
Podemos nombrar a «un policía» para que ahuyente a los «monstruos». Este vigilante puede ser su peluche o muñeco preferido.
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[…] es el típico miedo que tienen la mayoría de los niños entre los 4-6 años de edad al irse a dormir y apagar la luz. […]